Iglesia parroquial de Santa María
Ya en el pueblo, sobresale la torre de espadaña de la iglesia parroquial de Santa María, construida en el siglo XVI. Situada en su parte más alta, la torre marca la silueta del pueblo visible desde los distintos caminos.
La obra de la parte central de la iglesia fue dirigida a mediados de siglo por el cantero vizcaíno Pedro de Lanestosa «el viejo», aunque la torre sería anterior. Entre las obras de la familia de los Lanestosa se encuentran también en la comarca las iglesias de Masueco, Saucelle, Vilvestre y Vitigudino, o en Salamanca la Iglesia de San Boal. La portada original queda parcialmente oculta por un soportal realizado en el siglo XVIII y la cruz que remataba la torre fue colocada a finales del siglo XX en reparación de los efectos del tiempo y los rayos.
El 24 de mayo de 2009 una nueva tormenta vuelve a descargar sobre la torre y las piedras caídas causan importantes daños sobre el techo de la iglesia.
Ermita de Nuestra Señora del Castillo
En la cumbre del Berrocal junto a la ermita actual se encuentran evidencias de asentamientos desde épocas prehistóricas. Dice la tradición que, con la llegada de los musulmanes en el año 711, la imagen de Nuestra Señora de los Ángeles conocida como Nuestra Señora del Castillo fue escondida y enterrada por los pereñanos antes de entregarse, bajo uno de los cubos de la fortaleza allí existente. En la primera mitad del siglo XIV, durante el reinado de Alfonso XI de León, la figura fue recuperada y a partir de ese momento se convierte el Teso de la Ermita en lugar de peregrinación destacado del condado de Ledesma y de las tierras lusitanas al otro lado del río Duero.

Junto a la talla en piedra policromada se conservó una segunda piedra aparentemente encontrada junto a la figura de la Virgen, usada ocasionalmente como peana. El 14 de mayo de 1721 esta segunda pieza se rompió y «apareció» una tablilla en piedra de color alabastro, que representa la figura mayor: es la Virgen Chica. A partir de ese momento se redobla el fervor de los peregrinos, especialmente en la fecha señalada del 14 de mayo.
Pozo de los Humos
Cascada producida por un desnivel de unos 50 metros de altura en el cauce del río de las Uces, en el límite municipal de los términos de Pereña y el vecino pueblo de Masueco. Desde la vertiente de Pereña obtenemos una vista frontal de la cascada y una panorámica de toda la zona, desde el cauce del río de las Uces antes de precipitarse, la propia cascada y el encajonamiento del río de las Uces antes de desembocar en el río Duero. Desde Masueco se accede por un camino que baja a un mirador situado por encima de la cascada. Las dos vistas merecen la pena.

Pozo Airón
Cascada de gran interés situado dentro del término de Pereña, en el cauce del arroyo de Los Cuernos y al que se accede por un camino que sale desde el arco de la plaza de Pereña y que nos adentrará en plenas arribes ya que hay bastante desnivel y se pueden disfrutar de flora autóctona y cultivos de olivos y vid en algunos tramos. Destaca su cueva a la que se accede superando unas rocas y un pequeño camino, y que una vez allí se pasa por detrás de la cascada y es en la cueva donde aparte de tener una preciosa vista, se podrá percibir por la fuerza de la caída del agua ese «Airón» que le da nombre al paraje pereñano.

Miradores
En Pereña de la Ribera existen varios miradores desde los que se pueden obtener unas amplias vistas panorámicas.
- El mirador del cerro de la Fuente Santa. No se puede acceder a él en coche. Se trata de un cerro alto desde el que se obtiene una amplia vista del Duero. No dispone de murales explicativos del paisaje ni de ningún punto de información. Para acceder a él hay que seguir por el camino indicado que sale desde la carretera que se dirige hacia la Ermita de Nuestra Señora del Castillo. Según cuenta la leyenda, en este cerro se le apareció la imagen de la Virgen del Castillo a un pastor sediento. Le dijo que posicionara el bastón sobre una peña y al hacerlo comenzó a emanar agua. Supuestamente desde ese momento existe un nacimiento de agua conocido como la Fuente Santa desde la que todavía hoy sale agua y en la que se ha habilitado un pequeño remanso donde se retiene un poco de agua a modo de fuente.

- El mirador de la Ermita de Nuestra Señora del Castillo. Se accede a él desde Pereña siguiendo las indicaciones de la Ermita de Nuestra Señora del Castillo. Se trata de un cerro sobre el que se sitúa la Ermita de Nuestra Señora del Castillo en el que se ha habilitado una barrera de seguridad para observar las arribes del Duero pero no tiene ningún punto de información. En el cerro se encuentra la ermita y una pequeña casa donde antes vivía el ermitaño que cuidaba la ermita y la mostraba a los peregrinos. Hoy ya no vive nadie en esa casa por lo que en la puerta de la ermita se ha puesto un cristal para que la gente pueda ver la virgen. Todos los 14 de mayo los pereñanos peregrinaban y continúan peregrinando hasta la ermita para pasar el día allí en compañía de familia y amigos. Esta tradición era especialmente seguida antiguamente puesto que iban en burro muchas personas de otros pueblos a pasar el día allí también.

- El mirador del Pozo de los Humos. En muchas ocasiones está cerrado el acceso en coche porque la zona es un área sensible para la conservación de especies protegidas. Cuando esto ocurre hay que aparcar el coche en un merendero situado a 1,7 km del mirador y continuar andando. El mirador y el camino que accede hasta él está perfectamente indicado y en él existe un mural explicativo de la zona. Desde el mirador se puede observar frontalmente el Pozo de los Humos, la vista más espectacular y famosa de esta imponente cascada situada en las arribes del río de las Uces.
